7 Lecciones que la vida me ha enseñado

7 Lecciones que la vida me ha enseñado Para aprender debes vivir. Si sientes que lo conoces todo, has dejado de vivir.

La vida, por excelencia, es el mejor maestro que podamos tener. A diario recibimos sus enseñanzas de diferentes fuentes:

Puedo decirte que lo importante no es la envoltura, sino el relleno. Ese es el valor de las enseñanzas.

En mi corta experiencia, he podido reunir las mejores lecciones que mi maestro favorito (la vida) ha podido entregarme.

1. Conócete.

Tú debes ser tu fan #1. Obviamente sabes cuál es tu color o plato favorito, pero ¿sabes cuáles son tus objetivos para este año? ¿Sabes en qué eres bueno? ¿Conoces tus virtudes? ¿Qué te hace único? ¿Cuáles son tus valores?

No esperes que alguien responda estas preguntas sobre ti. Respóndete tú mismo.

2. Sé agradecido.

Todos tenemos problemas, una vez que superas uno, surgirá otro al poco tiempo. No lo tomes como castigo o maldigas tu “mala suerte”.

Tienes que saber interpretar estas situaciones de una manera que no te frene o te frustre, sino como oportunidades para aprender lo necesario y salir de eso.

Esto hará que seas más grande en todos los aspectos. Es la recompensa al final de la batalla.

Por eso, si hoy tienes un problema y lo ves muy grande, te digo que lo grande no es el problema, sino que tú te sientes pequeño.

No te preocupes, eso solo significa que aún tienes por mejorar, una vez que encuentres la respuesta a ese obstáculo, te garantizo que luego verás ese problema como algo muy pequeño.

3. Reflexiona.

No permitas que los errores que cometes pasen desapercibidos. Tampoco, no te amonestes cuando falles. En lugar, regálate un tiempo para reflexionar al respecto.

Estoy seguro de que si verificas tu error podrás identificar exactamente qué necesitas aprender.

Una vez que encuentres la lección en el error, tu sentimiento ya no será de amargura, sino de renovación.

4. Invierte tu tiempo.

Si sientes que los días pasan muy deprisa, que no tienes rumbo y que los días son aburridos, es probable que no sepas en qué dirección vas.

Sé muy bien de lo que estoy hablando.

Por mucho tiempo me sentía de esa manera, me distraía con videojuegos o en compañía de amigos, pero al final del día, regresaba al aburrimiento de siempre.

Todo cambió cuando conocí a personas cuyos días eran opuestos a los míos. Vivían felices cualquier día de la semana. Esto se notaba en su caminar, en su tono de voz, en sus ojos. Tenían claro a dónde iban y el trabajo necesario para llegar.

Eran un punto de referencia para muchos. Yo también quise lo mismo. Así que invertí tiempo en conocerme, saber qué me apasiona, mis cualidades y en cómo puedo dárselas al mundo.

5. Sigue aprendiendo.

No importa la edad que tengas, cuantas carreras estudiaste, el puesto laboral que tengas, las empresas que manejes.

He conocido gente muy exitosa, con años de experiencias y aún siguen comprando libros en Amazon para aprender temas nuevos.

Recuerdo una frase de Gandhi: vive como si fueses a morir mañana. Aprende como si fueses a vivir para siempre.

6. Sé feliz.

Asegúrate de vivir bien, en base a tus valores, aportando algo bueno al resto. No te preocupes si hoy le fallas a alguien. Todavía hay un mañana para pedir perdón.

No seas duro contigo mismo. Te mereces lo mejor. Todo esto depende de ti, sé responsable con tu propia felicidad. Eres lo suficientemente capaz para llevar a cabo lo que deseas para ti y tu familia.

Ten en cuenta lo siguiente: la vida no te da acceso a un deseo sin la capacidad de alcanzarlo.

7. Cree en ti.

Debes ser tu mejor postor, nadie mejor que tú conoce el valor que representas, las habilidades que cuentas y la capacidad que tienes para llevar a cabo tus proyectos.

Creer en uno mismo es el punto de partida para la carrera de una vida con optimismo y goce.