¿Cómo puedes organizar tu tiempo diario?

Como puedes organizar tu tiempo diario Haz esto para nunca más olvidarte de nada.

Me levanté una mañana preocupado. La alarma no me despertó. No supe si fue mi sueño pesado o alguna desconfiguración del celular. Se me hizo demasiado tarde para desayunar. Así que me apresuré a cambiarme para salir deprisa hacia la estación del tren.

Tuve la suerte de llegar 1 minuto antes del límite de asistencia. Así que me recompensé caminando tranquilo hacia mi escritorio mientras ventilaba mi polo por la carrera de 300m que hice.

Sin embargo, durante ese pequeño tramo, me acordé que ese mismo día tenía una reunión con un cliente importante (no tenía una vestimenta apropiada).

Luego de un día agotador, llego a casa con el único deseo que tirarme a la cama y, literalmente, no hacer nada. Me desato los zapatos y de un brinco quedo mirando el techo.

Mientras veía toda la pintura blanca del techo, tenía la extraña sensación de que algo faltaba. El sentimiento se parecía al de la mañana. Y fue allí cuando, de repente, vi el rostro de mi madre.

Había olvidado que hoy la recogería de su trabajo.

Estado de emergencia

Yo tenía un serio problema y eso era que no recordaba eventos o compromisos importantes. Las recordaba un poco antes de la hora límite o (en la mayoría de los casos) cuando ya era demasiado tarde.

Esto me generaba un mal sentimiento. Sentía vergüenza, porque no cumplía mi palabra. No era intencional, pero a las finales, fallaba. Esto tenía que parar, pero no sabía cómo.

No me gustaba la idea de hacer ejercicios para fortalecer mi memoria (claro que esto es posible). Lo que no me agradaba era tener la capacidad para almacenar mucha información, esto me hacía sentir abrumado. No quería eso.

El bendito consejo

Al poco tiempo, recibí una increíble recomendación que solucionó mi problema. Era tan simple que me dije cómo no se me ocurrió antes.

“Ocupa tu mente para analizar y reflexionar. Para todo lo demás, usa recordatorios y calendarios.”

Muy-muy-bueno.

Tomé su consejo al pie de la letra. Decidí no ocupar mi mente de compromisos, fechas, encargos, tareas. Y darle espacio a lo más importante: reflexión, análisis, lectura, enfoque, etc.

Actualmente, si deseo ver los pendientes del día, simplemente agarro mi celular o mi laptop para revisar el calendario de tareas. Le di un mejor uso al celular: generar alertas sobre los compromisos.

Lo mejor de poner esto en práctico es que no cargo mi cerebro de cosas que fácilmente puedo tenerlas anotadas en otro lugar. Sinceramente, esto me quitó mucho peso de encima.

Y lo magnífico es que ya no olvido mis compromisos. El sentimiento de irresponsabilidad, desapareció.

#reflexion