Pautas para escribir un poema

Lo que representa un poema

El poema es la representación de un sentimiento.

Hacer poema es una de las experiencias más agradables y puras que alguien puede vivir. Considero que es una forma más de comunicarnos con el mundo.

Escribir poema es un proceso artístico en donde la materia prima son los sentimientos, emociones e imágenes que llevamos en nuestro baúl de tesoros.

Tengo unas pautas importantes al momento de crear poemas y quiero compartirlas contigo. Selecciona aquellas que te sean de utilidad y agrégalas a tu proceso actual.

1. Elige la fuente.

En muchas ocasiones solemos crear poemas basándonos en lo que hemos vivido: un viaje inolvidable, momentos importantes o sentimientos naturales.

No importa qué, lo relevante es seleccionar la fuente que será de aliada para la noche de creación.

Por darte un ejemplo, en las mañanas de camino a mi trabajo, veo cosas “insignificantes” que me producen una emoción fuerte o leve (lo que interesa es que producen algo).

Inmediatamente, anoto en mi celular (o cuaderno) qué es aquello que siento, describo ese sentimiento, le puedo poner una imagen, asignarle una canción o resumirlo en pocas palabras.

El fin es tener claro qué sentimiento te genera, y en la siguiente oportunidad que te sientes en tu escritorio a crear, sepas qué fuente elegir.

2. Elige tu ambiente.

Ten un espacio asignado para estas actividades. Lo que estás a punto de hacer es una obra de arte, es TU arte. Merece su espacio.

Por darte un ejemplo, mi espacio preferido es mi cuarto. Tengo la suerte de vivir en una zona tranquila, lejos de las vías públicas.

Recientemente me compré mi escritorio (antes escribía sentado en mi cama, mala experiencia) en donde tengo mi laptop (también recién comprada) junto a un parlante pequeño y una lámpara.

Cuando me pongo en modo “Escritor ON” procedo a encender la lámpara, pongo algo de música (sin letra) y empiezo a fluir.

3. Enfócate.

Este es mi ritmo de trabajo de lunes a viernes:

Como ves tengo unas 2 horas con 30 minutos (aproximadamente) para dedicarme a escribir un ensayo que responda a una pregunta de la comunidad, un poema que desea salir a la luz o un artículo para mi blog.

Ese tiempo que he separado todos los días, vale oro. Es mi tiempo productivo para dedicarle a lo más importante para mí:

Mi escritura.

Por tal motivo, trato de cortar las distracciones lo más que pueda, le pido a mi familia (quienes viven cerca a mi cuarto) que eviten escribirme durante ese tiempo, y en caso de emergencia, que me llamen.

4. Elige tu estilo.

No te ciñes a la clásica estructura de un poema. No todos los versos deben rimar, no todas las estrofas deben tener la misma cantidad de versos. No hay un límite de palabras por verso.

Se dice que el poema literario tiene una estructura en particular para mantener un estilo limpio y ordenado. ¿Pero a quién le importa eso? A mí no y creo que a ti tampoco.

¿Desde cuándo una estructura equitativa equivale a “belleza”? Bueno, puede que tengan sus fundamentos, pero es mejor que crees los tuyos.

Lo hermoso de un poema son las palabras junto a otras, las cuales, en conjunto, forman un increíble mensaje.

Ese es tu objetivo: llevar tu mensaje directo al corazón del lector.

Créeme que si tus palabras van de la mano, llevando tu mensaje original a la vista del lector, y a causa de esto genera una emoción en esa persona, siéntete dichoso (misión cumplida).

Inspírate y fluye.

Si me pides resumirlo todo en unas palabras, sería de esa manera.

Tú conoces bien lo que hace saltar tu corazón de la emoción. Tú conoces bien lo que te hace llorar. Tú conoces bien lo que te da fuerzas. Tú conoces bien lo que deseas transmitir.

Usa esas emociones a tu favor.

Tus palabras dejan huella de la clase de persona que eres. No importa si no estás presente, ya que al leerlas sabrán con seguridad quién eres.

#reflexion