¿Por qué todo tiene un precio?

todo tiene un precio

Imagínate por un momento que lo has perdido todo.

Revisas tus cuentas bancarias y te percatas que no tienes nada de dinero.

Las monedas que tenías en los bolsillos, desaparecieron.

Recurres a tu chanchito que está encima de tu mesa de noche, y al sacudirlo no suena.

En definitiva, no cuentas con recursos económicos.

Te encuentras solo. Son las 7 am. Tienes hambre.

En casa no hay ni un solo pan.

Buscas en la nevera con la esperanza de encontrar comida guardada, pero no, no hay nada.

¿Qué puedes hacer?

Cambiemos de escenario

Ahora imaginemos que esta vez deseas ser coach.

Al conversar con un colega, que conoce del tema, te recomienda matricularte en una academia especializada en el campo.

Para tu sorpresa, descubres que los costos superan tus expectativas.

Antes de tirar la toalla, le pides a tu colega que te instruya y te capacite.

Te responde que no tiene inconveniente. Sin embargo, sus precios resultan ser similares a los de la academia.

¿Qué puedes hacer?

Nada es gratis. Todo tiene un precio.

Si lo analizas por un momento, puedes darte cuenta que detrás de todo anhelo, existe un agente dispuesto a entregarlo.

¿Deseas un carro? Existen marcas que lo fabrican.

¿Deseas aprender una materia? Hay profesores dispuestos a enseñarte.

¿Deseas escuchar música? Tenemos una variedad de servicios streaming.

¿Ver una película? Existen las cadenas de cines (o a Netflix por si no quieres salir de casa).

¿No deseas cocinar hoy día? No hay problema, pide por delivery.

Si te das cuenta, todo lo que deseas ya está a tu disposición.

Al mismo tiempo, esto tiene un precio, el cual cubre todo el trabajo que les tomó (a los agentes) preparar y entregar el valor agregado.

Pedir que sea gratis, sería menospreciar el esfuerzo que hubo detrás.

P.S.: Que las cosas tengan un precio inaccesible para ti, no significa que sean caras, sino que aún tienes trabajo por hacer para incrementar TUS estándares.

#reflexion