¿Qué personas debemos evitar?

que personas debemos evitar El último sábado de abril del 2019 decidí hacer una declaración muy importante para mí. Quise publicarlo en los medios sociales demostrando que iba en serio. Lo que en realidad buscaba con eso era demostrarme que no tenía relevancia lo que el resto podría opinar de mí.

Tenía días pensando acerca de “¿qué sería si?”. Día y noche pensaba al respecto. Finalmente, decidí hacerlo, fue difícil, pero sentía que era un escalón fundamental en mi carrera.

Publiqué en Facebook “Soy un escritor”.

Créeme que hacer eso me tomó más esfuerzo del que imaginas. Para mí el declarar algo como eso no era ordinario. Era algo GRANDE.

Te cuento un poco para que me entiendas.

Yo pensaba que un escritor no es alguien que se autodenomina así, sino que se gana la autoridad de decirlo por los libros que ha publicado. Eso es todo. Ahora mi definición ha cambiado, que consiste en simplemente escribir. Gracias a internet existen muchos medios (post, blog, artículos, email).

Cuando me pregunta cuántos libros he publicado, respondo que ninguno. Luego me preguntan “entonces ¿por qué te haces llamar escritor?”, a lo que yo respondo:

“Solo soy una persona normal que de día juega a ser adulto, solucionando problemas y manejando datos. Y de noche soy autor de mis poemas, artículos y blogs.” — Respiro y prosigo. “Soy un escritor, porque así lo siento en mi corazón. Y trato de reflejarlo en mi escritura. Escribir es mi arte.”

Detrás de esas palabras, te puedo decir que ha habido mucho trabajo en mi autoestima. He tenido que romper con varios pensamientos anclas que llevaba en mi cabeza. Busqué mi propia definición basándome en mi experiencia y de personas similares a mí.

Te soy sincero, para mí el tener fuerzas para asegurar que soy un escritor es lo que me llena de esperanza y alegría. Siento que lo soy al margen de lo que cree la gente.

Recuerdo bien que luego de la publicación que hice, tuve muchos aplausos, reconocimientos y felicitaciones. Mi familia y amigos cercanos me escribieron por chat, hablamos al respecto y salieron varios temas positivos. Fue agradable y me sentí muy bien.

También recibí comentarios negativos. Pero lo sorprendente era que venía de parte de un familiar cercano. En pocas palabras me dijo que, bajo su punto de vista, yo no lo era escritor y que está mal argumentar algo así.

¡Boom!

Me sorprendió su comentario. Pensé muy bien antes de responder los tantos renglones que me había escrito por WhatsApp. Luego de unos 30 segundos, respondí:

“Gracias por tu comentario, eres libre de opinar. Y yo de elegir a quien escuchar.”

Después de eso me siguió escribiendo sobre su inicial desacuerdo. No hice caso.

Cuando pienso en las personas que debo evitar durante mi camino. Viene a mi mente personas que 1) te dan sus puntos de vista sin que se los pidan y 2) los que dan opiniones NADA constructivos.

Yo no soy una persona cerrada de mente. Claro que no. Eso te lo puede asegurar alguien cercano a mí. Pero si buscas como referencia a alguien que solo me ha visto 2 veces en los últimos 12 meses, dudo que te dé una opinión acertada de quién soy yo.

Te sugiero que consideres las sugerencias de personas cercanas a ti. De aquellos que te conocen. Y que tengan tu permiso de opinar.

No tienes que escuchar a todas las persona que den una opinión sobre ti. Elige a personas de alta confianza y que tengan tu respeto (y permiso) para hablar de ti.