Ser buena persona NO es suficiente

Ser buena persona NO es suficiente Hay una pequeña historia cuyo significado me marcó desde que la escuché.

La historia tiene como protagonista a 2 buenas personas. Ambos personajes coincidieron en construir su hogar durante la primavera, con una ligera diferencia, que uno lo hizo sobre la arena y otro sobre la piedra.

Al cabo de un tiempo, llegó el invierno (como siempre sucede), uno de los más fríos y con fuertes de fuertes vientos.

Se dijo que ambas casas fueron afectadas seriamente por el ventarrón que se había presenciado en la localidad. La vivienda que había sido edificada sobre la piedra, resistió y se mantuvo firme en su ubicación original. La otra, no gozó el mismo resultado. Al tener una base débil, la ráfaga se llevó gran parte de la casa.

Hay más de una enseñanza que engloba la historia, pero la que quiero recalcar hoy es lo siguiente:

Ser una buena persona no garantiza tener una vida sin problemas.

Claro que es importante mantener una vida consciente, de buenas intenciones, ser honesto y trabajar en uno mismo para crecer como persona. Pero esto no es suficiente para que las cosas te resulten bien. Debes saber decidir.

Las elecciones que tomamos ayer fue lo que nos preparó el día de hoy. Aquellas por las que optaste hace años, fueron las que construyeron los siguientes 5 años.

Un mejor futuro es elaborado a partir del juicio que empleamos para nuestras elecciones a diario, no importa el tamaño. Incluso, las más pequeñas, desde mi propia experiencia, suelen las que tienen el efecto compuesto más impactante a lo largo del tiempo.